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5 Consejos para pescar peces más grandes

lunes, 1 de julio de 2013


En la pesca a surfcasting, la suerte desempeña un papel muy importante ya que saber leer una playa no es tarea fácil y aún así a pesar de tener todo calculado nada nos garantiza que las capturas lleguen.
pescar grandes piezas
Sí, es un montaje...

Pero tenemos una buena noticia, ir a por los peces gordos de la zona sí esta en nuestras manos. Pescar grandes piezas es cuestión de actitud y entrega. Aquí os dejamos 5 consejos para conseguirlo:


  1. ¡Actitud! Es difícil apostar a grande, lo habitual si nos decantamos por este tipo de pesca es que muchas jornadas volvamos a casa sin ver una triste picada...y eso desmoraliza mucho. Hay que ser constantes y recordar que una captura de porte compensa con creces la “espera”. Recordad: Mejor calidad que cantidad.

  2. Cebos potentes. Buscamos peces grandes por lo que hay que presentar cebos grandes. Calamares, pata de pulpo, y cangrejos preferentemente de la zona y de cierto tamaño son nuestros mejores aliados.

  3. Correcta presentación. Todos estaremos de acuerdo en que las piezas grandes son más exigentes, una lubina de tres kilos es mucho más selectiva que otra joven como las que se lanzan a los vinilos en la corriente de las rías...
    Adecuar el anzuelo a la carnada a usar, no al pez. Asimismo, elegir el que tenga el rango correcto para lo buscado. Usar anzuelos sólidos y muy afilados.

  4. Trabajar correctamente la captura. Ahora viene lo difícil, calma ante todo pues es muy fácil perder la captura por querer vararla antes de tiempo. Una vez enganchado el pez, trabajarlo bien, esto es cansarlo si es necesario soltando nailon, manteniéndolo siempre tenso, y trayéndolo de nuevo tantas veces sea necesario.

  5. Muuucha paciencia. Cuando se suceden las jornadas sin capturas llegamos a perder la confianza y esto es demoledor para obtener resultados. Recordad: “La constancia es la semilla más amarga de sembrar, pero sin embargo es el fruto más dulce de recoger” 

    pesca selectiva


    Si quieres profundizar en el tema puedes leer esta entrada en la que abordamos las claves para una pesca selectiva.

    ¡Saludos y buena pesca!

Captura y recuperación de una pieza grande

jueves, 14 de marzo de 2013




Normalmente si practicamos la pesca deportiva lo que buscamos es conseguir las mejores capturas posibles, para ello podemos seguir algunos patrones de pesca selectiva que explicamos aquí. Pero ¿estamos preparados para recuperar correctamente y varar a la captura de nuestras vidas?


Ya sea por la incorrecta elección del equipo de pesca, un freno mal ajustado o las prisas por llevarlo a tierra, seguro que más de una vez hemos perdido esa “captura de nuestras vidas”. Para que no nos vuelva a pasar vamos a repasar algunos conceptos clave:

Pescando con poco fondo a surfcasting

viernes, 1 de marzo de 2013


playa para surfcasting
Aunque la técnica de pesca pueda parecer poco adecuada, lo cierto es que pescar en aguas poco profundas puede reportarnos grandes resultados.

Y es que justamente ese poco fondo es lo que puede llamar la atención de numerosas especies como la dorada, el sargo, el besugo... o incluso la reina del surfcasting, la deseada lubina.

A continuación hablaremos sobre cómo debe pescarse cuando la profundidad es escasa, intentando aportar los mejores consejos para hacerlo.

La influencia del viento en la pesca a surfcasting

martes, 12 de febrero de 2013


Descargar gratis tarde,  molinos de viento,  costa,  mar Fondos de escritorio en la resolucin 2560x1760 — imagen №397140

Uno de los elementos naturales que más pueden influir sobre la obtención o no de resultados en una jornada de pesca a surfcasting es el viento.

El viento influye sobre el estado de la mar y ese es el lugar donde vamos a desarrollar nuestra acción de pesca, es por tanto natural que nos interesemos por él.

Evidentemente la presencia de aire cuando queremos pescar resulta cuanto menos molesta, complicando la técnica de lanzado, pero ¿sabemos realmente cómo influye en la pesca en general y en el comportamiento de los peces en particular?

En este post vamos a analizar lo que sucede cuando el viento hace acto de presencia en nuestra jornada de surfcasting.

Cebado de anzuelos pescando a Surfcasting

sábado, 2 de febrero de 2013


El cebado de anzuelos es una de las artes más importantes que el pescador de surfcasting debe dominar. De nada sirve seleccionar adecuadamente el cebo, si no realizamos una correcta labor de cebado del anzuelo. Esto se consigue fundamentalmente practicando, pero veamos unos consejos para mejorar nuestra técnica de anzuelado.

anzuelado de cebos

En esta entrada anterior veíamos qué gusanos podíamos usar para la pesca a surfcasting. En el caso de que estemos hablando de anzuelar GUSANOS Y LOMBRICES, todos ellos se colocan prácticamente de la misma manera:

Cebos para Surfcasting: Los gusanos

martes, 11 de septiembre de 2012


La selección correcta del cebo para la consecución de buenos resultados en la pesca es un aspecto fundamental. Y si hablamos de pescar a Surfcasting más, ya que con respecto a otras modalidades de pesca nos encontramos en desventaja a la hora de cubrir grandes masas de agua en busca de nuestras presas.

Por ello vamos a hacer un repaso al cebo más polivalente para la pesca a surfcasting: El gusano.

Todos estos gusanos nos darán excelentes resultados como ya vimos en "los mejores cebos para la dorada" pues es un cebo muy versátil pero siempre es bueno tener presente el fondo en el que pescamos, las especie que estamos buscando, tamaño del anzuelo, aparejos etc... y no obsesionarnos con lo que nos da buenos resultados (a mi me pasa con el “xorrón” por ejemplo)

Veamos pues qué tipos de gusanos tenemos a nuestra disposición y sus principales características :

Gusano coreano (Paranereis Acrata)
cebos surfcasting
Probablemente el gusano más conocido por la mayoría de pescadores, ya que fue de los primeros cebos que podíamos encontrar en las tiendas especializadas. No por ello deja de ser una excelente opción para tentar a la mayoría de especies de nuestras costas.

Suelen medir de 10 a 20 centímetros y varían su color en función de la edad, cuánto más jóvenes más claros son, adquiriendo un color marrón claro con tonos verdosos a medida que van creciendo hasta terminar siendo más verdes que marrones en su última etapa.

Suelen venir en cajas de entre 8-14 ejemplares en función de su tamaño. Es un gusano bastante resistente pero se recomienda conservarlos a una temperatura no superior a los 10 grados. Existe una variante denominada “jumbo” que es igual que el coreano normal pero de una raza cuyos ejemplares crecen y engordan más. Ideal si pretendemos realizar una pesca más selectiva.

Es una alternativa más económica que otros cebos con más”pedigrí” pero que no nos defraudará en absoluto. Un montaje con uno o dos coreanos acompañados de un flotante luminoso puede marcar diferencias en una jornada de competición.

Gusano Americano (Glycera Dibranchiata)
cebos surfcasting
El gusano americano es un cebo muy demandado por los pescadores de surfcasting y es que funciona muy bien con grandes ejemplares de doradas y lubinas. También se le conoce como “gusano de sangre” (Del término inglés blood worm) debido a que al insertarlo desprende una sangre espesa y de un color rojo intenso semejante a la del ser humano.

Como es habitual en esta especie tiene el cuerpo alargado y cilíndrico, suele oscilar entre los 6cm y los 10cm pudiendo alcanzar los ejemplares más grandes hasta 20 cm de longitud, es muy resbaladizo y activo. Es un gusano resistente, que aguanta bien los lances más largos y los ataques de la morralla por lo que para muchos pescadores está considerado como el mejor gusano para surfcasting.

El americano es un gusano muy voraz y carnívoro. Hay que manipularlo con cuidado ya que en su boca tiene una trompa que en estado normal permanece oculta dentro del gusano y es invisible a los ojos del pescador. Pero cuando se siente amenazado expulsa esta trompa, que está dotada de cuatro colmillos cuya mordedura puede llegar a ser muy dolorosa.

Respecto al anzuelado destacaremos que siempre debe usarse entero y por supuesto con la ayuda de una aguja con la que debemos ser muy cuidadosos para evitar que se desangre antes de poner el cebo en el agua. Recomendamos los anzuelos de pata larga de entre el nº 3 y el 1º.

Tita (Sipunculus nudus)
cebos surfcasting
La tita es, dentro de los gusanos, probablemente el cebo más selectivo por lo que es habitual utilizarlo para buscar grandes especies, como doradas, lubinas y sargos de buen porte. Su cuerpo duro y firme aguanta mucho tiempo si deformarse,por lo cual estará siempre como la primera vez lancemos con él.

Puede medir 25 centímetros y tener un grosor de más de 2; su color es arena, muy claro. Se comercializa normalmente en tres tamaños: pequeñas (+/- 2 cm.), medianas (+/- 7 cm.) y grandes (/- 13 cm.).

Dependiendo del tamaño de la tita optaremos por montarla entera, ésta suele ser la mejor opción, o troceada. Conviene saber que estamos ante un gusano muy delicado (a la hora de anzuelar) por lo que hay que ser cuidadosos en el uso de la aguja ya que de otra forma puede “explotarnos” en las manos.

Si decidimos trocearla, podemos anzuelar de varias formas aunque lo más habitual es hacerlo en tiras y con hilo elástico (licra) enrollarla hasta hacer canutos los cuales al igual que al resto de gusanos anzuelaremos con la ayuda de la aguja.

Gusano de rosca (Marphysa sanguinea)
cebos surfcasting
El gusano de rosca está considerado como uno de los mejores cebos para la pesca sobre fondos rocosos, ya que es bastante resistente y su olor es capaz de atraer a los peces “encuevados”.

Su color es rojo o marrón oscuro y está dotado de una piel muy dura. En la boca tiene dos dientes como los del coreano pero más grandes. Es un gusano poco activo que suele tener una longitud media de unos diez centímetros aproximadamente por lo que estamos ante un gusano relativamente pequeño.

Se presenta en cajas de 5-6 ejemplares y como la mayoría de gusanos hay que conservarlos frescos. La mejor temperatura para el gusano de rosca ronda los catorce grados ya que no soporta bien el frío intenso. Su conservación es delicada y no suelen vivir más de 3-4 días en la nevera.

Lo insertaremos en el anzuelo con la ayuda de una aguja y es recomendable hacerlo al revés, es decir con la cabeza en la punta del anzuelo ya que es la parte más dura del gusano y nos aguantará más tiempo en óptimas condiciones.

Catalana
cebos surfcasting
La gusana catalana es un cebo muy utilizado en competición debido a que se muestra muy efectivo con la mayoría de espáridos, de hecho se considera el mejor gusano para la pesca de herreras.

De tamaño más bien contenido, alcanza los 15 cm de longitud y unos 2 mm de grosor es recomendable usarla entera y anzuelar con agujas muy finas ya que de lo contrario no podremos cebar el anzuelo correctamente. Por supuesto los anzuelos deben ser también finos y de tamaño contenido.

Es un gusano muy delicado que no soporta temperaturas por encima de 5 o 6 grados por lo que su conservación trae más de un quebradero de cabeza. Lo más recomendable es consumirlos en la misma jornada de pesca.

Cordel
cebos surfcasting
Probablemente estamos ante el gusano más raro de entre los que se utilizan para la pesca en el mar, puede llegar a medir metro y medio de longitud y hasta un centímetro de grosor.

Como curiosidad hay que mencionar que no necesita temperaturas frías para sobrevivir, más bien al contrario, es un gusano que no soporta nada bien el frío por lo que debemos de guardarlo a parte fuera de nuestra nevera de cebos.

El cordel es un gusano que a priori sirve para tentar casi cualquier tipo de especie pero por destacar algunas podemos afirmar que tanto sargos como doradas lo tomarán sin muchos miramientos.

Surfcasting en primavera

domingo, 27 de mayo de 2012


Buscando Sargos y doradas en el arenal.
La primavera esta llegando a su fin, y con la llegada de las buenas temperaturas nos animamos a practicar un poco de surfcasting en las playas todavía vacías, un momento ideal para tantear a los siempre presentes sargos y a las doradas, no tan habituales por nuestras latitudes pero objeto de deseo del pescador deportivo.
sargos
Foto: Merche Sanz (Ver galería)

¿QUÉ CEBOS FUNCIONAN MEJOR ?
Probablemente la clave principal en el éxito o fracaso de nuestra jornada de surfcasting es acertar con el cebo adecuado. Éste lo debemos seleccionar según las condiciones del día (mar, viento, mareas etc), procuraremos llevaremos un poco de todo, o al menos un cebo duro y otro blando optando así a las distintas especies que queremos pescar, pero siempre teniendo presente que nuestro objetivo es la pesca de espáridos, principalmente sargos y doradas. Por lo que usaremos aquellos cebos que a priori son alimentos presentes en su dieta habitual.

Así no deben faltar en nuestra nevera de cebos algún tipo de gusano (americana, coreana o el infalible “xorrón”) y luego uno o dos cebos duros que elegiremos en función de resultados previos en la playa a la que vayamos como pueden ser la tita, sepia, pata de pulpo, e incluso algún cangrejo o navajas si las hay en la zona (Estos dos últimos cebos son letales para la dorada)

Los espáridos en muchas ocasiones son peces esquivos y, según cuál, más difíciles o fáciles de engañar. A veces son difíciles de encontrar y hacen complicada su pesca. En unas ocasiones, caprichosos con la comida, y en otras de lo más carroñeros. Así que vamos a ver algunos pequeños consjeos para hacernos con éstos desde la costa con equipos de surfcasting y centrándonos en las horas de poca luz o incluso de noche.

LA DISTANCIA ADECUADA
¿Dónde buscamos: Lejos, cerca o a ambas distancias? Localizar la distancia adecuada en la pesca a surfcasting es todo un arte, nunca vamos a saber exactamente, y esto es en parte lo que engancha de la pesca, a qué altura está comiendo el pescado. Lo cierto es que a pesar de que nos obsesionamos con lanzar lo más lejos que nuestro equipo alcance, buscar los peces lo más lejos posible es un error muy habitual ya que en no pocas ocasiones clavamos sargos y doradas prácticamente en la misma orilla por lo que no debemos descartar la zona de espuma en los primeros 30 o 40 metros de agua. ¡Nos llevaremos más de una sorpresa!

Si llevamos dos cañas, algo muy recomendable por no decir imprescindible cuando pescamos en la playa ¿por qué no probamos más cerca? Esto que parece de sentido común realmente no lo es ¿verdad que siempre intentamos lanzar más y más lejos una y otra vez?

Por ejemplo, en la última rompiente. Ahí no sólo hay lubinas, sino también sargos y doradas obteniendo comida fácil por la extracción a través de las olas. También podemos buscar a poca profundidad en las desembocaduras de agua dulce, en las escolleras y en los puertos por muy quemados que estén.

Un factor muy importante en la pesca a surfcasting es jugar con el cebo dependiendo de la distancia a la cual estemos calando líneas. Podemos hacerlo con los cebos blandos tipo gusanos buscando muy cerca o muy lejos e intentando engañar a las desconfiadas doradas que se sitúan al límite de lo que nuestros equipos pueden alcanzar.

Por su parte, están los cebos duros como el cangrejo o la navaja que suelen funcionar mejor lanzados lo más lejos posible.

Y por último, tenemos los cefalópodos como el calamar, el pulpo o la sepia. Son cebos que nos permiten hacer las jugadas como queramos. Es decir, podemos efectuar lances de lo más potentes sin perjudicar la carnada al igual que podemos calar dichos cebos a 15 m de la orilla buscando esa lubina que se arrima hasta quedarse prácticamente sin agua.

¿SOBRE QUÉ FONDO PESCAMOS?
Cuando hablamos de fondo nos referimos a los dos sentidos, es decir, sobre qué tipo de fondo vamos a pescar durante nuestra jornada de surfcasting y a qué profundidad vamos a hacerlo. Así como las doradas tienen por costumbres los grandes arenales, limpios y cristalinos, hay otros como pueden ser los grandes sargos, brecas, chopas o dentones, con los que sin alguna piedra o posidonia será muy complicado hacernos.

Los sargos y doradas son especies que podemos encontrar en fondos de arena con profundidad mínima de 1 m y máxima de 6 m, ya que ir más al fondo desde una playa es prácticamente imposible.

sargos en la playa
Foto: Sisurko (ver galería)

LA IMPORTANCIA DEL SEDAL
Normalmente a los espáridos les gusta pasearse por las zonas más profundas del arenal, lo que nos obligará a llevar equipos que nos permitan alcanzar dicha distancia. La barrera de los 100-150 m con una profundidad mínima de 2 m, suele ser apta para coger todo tipo de miembros de la familia, ya sean doradas, sargos o besugos.

Procuraremos, como siempre, utilizar un bobinado fino, arriesgando así las capturas más grandes pero incrementando las posibilidades de recibir más picadas al pasar nuestros “engaños” más desapercibidos.

Los espáridos saben mucho y tenemos que pescar de la manera más discreta posible para que tomen confiados nuestro cebo. Cuanto más fino pesquemos, más capturas obtendremos. Siempre dependiendo del tipo de fondo nuestro carrete irá bobinado con un diámetro u otro, pero no deben faltar desde 0,18 (muy arriesgado en el Cantábrico) hasta los 0,22 mm (más habitual por estas latitudes siempre que el “mar” nos lo permita) Si pescamos desde espigones, escolleras o acantilados cuyos fondos están compuestos por piedras, trabajaremos con un 0,35 y sin puente de línea.

Y por último, en lo que a la gameta se refiere, trabajaremos con diámetros finos siempre dependiendo del estado de las aguas. Cuanto más sucias estén, más gruesa podrá ser nuestra gameta, aprovechando así la poca visibilidad de los peces. Y cuanto más cristalinas, más fino, siempre sin sobrepasar el abanico que va de los 0,22 a los 0,40 mm de diámetro, ya que si son más gruesos delatarán nuestro engaño.  

Surfcasting nocturno: Sargos en primavera

lunes, 30 de abril de 2012

Retomamos la actividad en el blog con el artículo  para el boletín de abril de Álvarez:

SARGOS NOCTURNOS 
Sin lugar a dudas esta primera parte de la primavera se presenta como la mejor época para nuestras salidas nocturnas en busca de resultados con los Sargos. Somos muchos los que estamos esperando a que el frío nos ofrezca una tregua con la que podamos apostarnos a la orilla de cualquier playa y aprovechar la oscuridad para intentar sacar el mayor provecho de cada uno de nuestros lances. A continuación hablaremos sobre la pesca nocturna del sargo, un “valor seguro” que siempre nos ofrece la oportunidad de pasar grandes momentos de pesca. 

 EL RECELOSO SARGO 
Pocas son las especies capaces de mostrarse tan recelosas y complicadas de capturar como el sargo. Y es que parece como si, con el paso de los años, los sargos hayan conseguido desarrollar una especie de capacidad innata para saber cuándo el pescador se encuentra en la playa intentado su captura... Además de recelosos, son peces rápidos y fuertes, que exigen del pescador una atención máxima, con los cinto sentidos. Si notan el peligro defenderán su libertad con todas sus fuerzas. Y, por si le faltara algo, el sargo es también una especie impredecible: en función de la zona y de las condiciones climatológicas podrá variar drásticamente su comportamiento. Y como “más sabe el zorro por viejo que por zorro”, cuanto más adulto es el ejemplar, más receloso se volverá, con lo que capturar sargos de gran tamaño termina por convertirse en un auténtico reto que no todos los pescadores son capaces de alcanzar. EL ALIMENTO Es en los primeros días de la primavera cuando el alimento más deseado por los sargos: crustáceos y moluscos, empieza a aparecer en mayor cantidad en nuestras playas y roquedos... y es evidente que donde hay comida hay peces, así que no está de más que busquemos aquellos lugares en los que crustáceos y moluscos hacen aparición: playas y calas de fondo arenoso suelen resultar una magnífica elección. 

PRIMEROS LANCES
Puede que a estas alturas muchos nos encontremos “desentrenados”, es normal porque el invierno nos obliga a cierta inactividad; por eso no conviene agobiarse si los primeros lances no alcanzan la distancia o la dirección deseada, mejor es tomárselo con cierta calma e intentar ir “soltándose” poco a poco. Conviene tener en cuenta que durante esta época suelen resultar más fructíferos los lances a zona media y no los realizados a grandes distancias. 

LOS LUGARES DE PESCA 
Haremos a continuación un repaso por las zonas de pesca que mejores resultados pueden ofrecernos en esta pesca nocturna de sargos durante la primavera: 

EL REBALAJE: Entendemos por “rebalaje” la zona de mar batida que se extiende sobre la costa, después de que una ola haya roto. Pues bien, la franja que va desde el rebalaje hasta la orilla es donde los sargos pueden encontrar más fácilmente su alimento, así que se convierte en uno de los mejores lugares para conseguir resultados, siempre y cuando lo trabajemos de forma concienzuda, “barriendo” cada zona. Trabajaremos caña en mano, dejando reposar el aparejo un poco y moverlo después en tramos de un par de metros, poco a poco, trabajando cada rincón. La ventaja que tiene esta técnica es que resulta prácticamente imposible perder el pez si éste entra a comer el cebo, puesto que notaremos claramente la picada y será relativamente fácil de levantar (teniendo siempre en cuenta que estamos enfrentándonos al voraz y escurridizo sargo). 

 -PLAYAS ENTRE ROCAS: Puede que éste sea el escenario más propicio para la pesca nocturna del sargo, que deberemos trabajar, además de en el rebalaje, de otras tres formas: – De punta de la roca a punta de la roca: si existe alguna corriente de fondo, los sargos no entrarán a la playa, sino que se encontrarán en ese lugar que estará más o menos entre 20 y 30 metros de la costa. Si esto sucede, olvídese de pescar en ningún otro lugar, porque los sargos estarán sólo allí. – En curva: los sargos pueden entrar desde un roquedo, desarrollando después una especie de semicírculo para acercarse al rebalaje y después salir (en la misma curva) por la otra punta. – Camino rectilíneo de mar adentro hacia la orilla: el sargo entrará buscando las pozas y los remolinos que se producen al cruzarse algunas olas. 

- POZAS Y CANALES: Optaremos por la pesca en pozas y canales durante las noches de calma. 

- CAÑOS: Los caños en playas de arena presentan un formidable potencial para la pesca del sargo, siempre conviene explorarlos concienzudamente cuando conozcamos la existencia de alguno.

 LOS CEBOS
Una de las grandes ventajas que nos ofrece la pesca del sargo es que se trata de una especie con la que podemos utilizar una gran variedad de cebos. De entre todos ellos, hemos elaborado el siguiente listado en el que recogemos los cebos más adecuados para la captura de sargos durante las noches primaverales: – Concha fina y corruscos: suelen dar buenos resultados y además tienen las ventajas de que son cebos duros, que resisten mucho tiempo en el anzuelo y sin muy baratos. – Tira de calamar: que, en momentos de mucha actividad, podrá ir a medio coser. – Tita Baby. – Gusana de sangre: muy eficaz cuando los sargos muestran actividad. – Gamba. Mejillón. El decantarnos definitivamente por uno u otro cebo dependerá de múltiples factores que cada pescador deberá valorar personalmente en el momento de pesca. Sin duda el tono y el estado del agua son dos de los condicionantes más importantes, teniendo en cuenta que si el agua está muy movida o vamos a pescar en una zona de rompientes, deberemos optar por cebos duros (como el calamar), que aguanten bien las embestidas del agua y no los perdamos a la primera de cambio. Por otro lado, si las aguas están oscuras deberemos intentar tentar a los peces a través del olfato (hay que tener en cuenta que los sargos tienen el sentido del olfato muy desarrollado), por lo que deberemos optar por cebos olorosos como la sardina o el mejillón. 

 LOS APAREJOS 
Sin duda en la correcta elección del aparejo reside más de la mitad de la oportunidad de pesca. Partiendo de esta idea debemos tener en cuenta que lo más importante es intentar conseguir la máxima naturalidad posible, así que debemos escapar de los plomos demasiado pesados que restarán naturalidad al movimiento del cebo. Otro punto que debemos tener muy en cuenta es la longitud de los terminales: no pueden ser demasiado largos porque corremos el riesgo de que se líen, ni demasiado cortos porque serían complicados de mover sin despertar cierto recelo por parte de los sargos. Los anzuelos se elegirán en función del cebo que elijamos. Caña y carrete serán seleccionados en función del lugar de pesca y de las condiciones que presente el día. Un error muy común es el de decantarse por equipos demasiado pesados que lo único que harán serán restarnos diversión, por eso si duda, lo más correcto es que se decante por la opción más ligera. 

 OTROS CONSEJOS
Agua rizada y rompiente moderada, sin fondos excesivamente levantados: estas son sin duda las condiciones ideales para la pesca nocturna del sargo. Para la pesca del sargo se precisan dos cualidades fundamentales: atención y rapidez. Atención porque si no estamos al 100 x 100 pendientes, perderemos el momento justo de la picada y con él cualquier oportunidad de conseguir resultados; y rapidez porque debemos actuar sin pensarlo ni un segundo y aprovechar los pocos segundos de oportunidad que nos dará el sargo. Tenga en cuenta que si es capaz de clavar algún sargo en plena franja de arena, será una señal casi inequívoca de que esa noche los sargos se están moviendo en grupos y se encuentran lejos de sus grietas... en definitiva: esa puede ser una magnífica noche de capturas. A la hora de “inspeccionar el terreno”, deberá ser lo más metódico posible: observe bien los posibles remolinos, las puntas de roca, los caños... tantee cada lugar a conciencia. Tenga en cuenta que los sargos se mueven de forma constante: es imprescindible que localice dónde se encuentran y, cuando lo haga, que reaccione lo más rápido posible porque sino habrán “huido” a otro lugar sin darle tiempo a darse cuenta. Debemos tener en cuenta que el Sargo ofrecerá siempre una gran resistencia en la captura, por lo que deberemos disponer de aparejo sólido. Especialmente fructíferas resultarán las noches de luna llena. También debemos prestar atención a las mareas: lo más conveniente es hacer coincidir nuestras horas de pesca con las horas de subida de la marea o con las primeras horas de bajada.

Surfcasting: Claves para una pesca selectiva

jueves, 22 de diciembre de 2011

Foto: Daniel Almeida (Recomiendo visitar su blog:  Daniel Almeida Visuals)

¿Cómo podemos llegar a conseguir que en una jornada de pesca a surfcasting sólo entren a nuestros anzuelos determinadas especies y de un tamaño considerable?

Es evidente que podemos seleccionar, al menos en parte, las capturas, mediante nuestra forma de pescar. Pero en una jornada de pesca normalmente no podemos elegir totalmente que peces comerán nuestros cebos, esto depende de muchos factores que hoy veremos en este artículo “pesca selectiva a Surfcasting costero”

Seguramente el asiduo pescador de surfcasting ya conoce las mejores condiciones, estaciones, técnicas y señuelos para seleccionar las diferentes especies que se pueden tentar en nuestros litorales, aunque ya se sabe que la pesca es impredecible y que si hay algo seguro es que no hay una ley absoluta.

Para empezar hay que decir que la principal clave es no perder la paciencia, puede parecer obvio pero hay tantos factores que influyen en la pesca como las mareas, vientos, corrientes, cebos, montajes, especies etc que podemos llegar a desistir al no conseguir resultados, algo por desgracia cada día más habitual en nuestras playas.

Es habitual iniciarse en la pesca al Surfcasting por iniciativa propia, tal vez en vacaciones en esas tardes y noches apacibles de verano. Por lo que generalmente empezamos de cero hasta adquirir poco a poco nuevos conocimientos fruto de la experiencia y la observación de lo que nos funciona y lo que no.

Foto: Florida Memory en flickr


Cebo Grande ande o no ande
Un factor imprescindible para salir de las clásicas pescatas de especies menores que se suelen realizar con montajes múltiples y cebos blandos como los gusanos, coreana etc es la vieja regla, pero no por ello poco efectiva: “Cebo grande ande o no ande”

Recuerdo que de niño solía trocear las cajas de gusanos para cubrir simplemente el anzuelo (lo más pequeño posible), si buscamos grandes piezas esto es lo primero que tenemos que tener claro. Cebos grandes. Es muy interesante en este sentido echarle un ojo al blog de Tanero de pesca de doradas y ver los cangrejos que utiliza como cebo.

Si pretendemos tentar este tipo de peces, hacen falta varias cosas: Una es presentarles un cebo apetitoso y de cierto tamaño, por lo que nos olvidaremos también de los montajes múltiples y redoblaremos nuestra paciencia ya que será habitual recibir muchas menos picadas (todavía) en nuestros montajes.

Dentro de la gran variedad de cebos que podemos utilizar para la pesca, hay algunos que son muy apropiados para los peces grandes, ya sea por su dureza a la hora de aguantar los envites de los peces pequeños, que en muchos casos son los culpables de que en el momento en el que pasa el pez grande cerca de nuestro anzuelo ya no quede ni rastro del cebo que habíamos lanzado al agua, ya sea por su olor o por su volumen.

El pescado azul es un cebo irresistible para los grandes depredadores que tanto se buscan desde espigones y playas. Esta carnada se puede utilizar entera, aunque de esta forma perderemos muchos metros en nuestros lances. Otra forma de utilizarlo y que nos permitirá una pesca más fina si sabemos prepararlo bien es fileteárlo y asegurarlo con hilo de licra.

Dentro de este tipo de cebos estamos hablando de sardinas, colas de caballa, jurel o la propia sardina, muy efectiva a la hora de tentar a lubinas, las reinas de la playa.

Otro cebo todoterreno y que es muy selectivo sobre todo si somos generosos en su racionamiento es el choco sucio, una buena tira de éste será una excelente opción siempre y cuando sea lo más fresco posible.

Dentro de los gusanos, podemos destacar la tita que se puede conseguir en diferentes tamaños. Es el cebo clásico junto con el cangrejo si buscamos doradas. Si usamos titas grandes, se les corta la cabeza y el culo y se estira. Una vez realizada esta operación, se le da la vuelta, se enrolla en una aguja y se envuelve con hilo de licra.

El cangrejo es otro cebo que debido a su dureza es muy selectivo con las capturas, si anzuelamos correctamente y no lo dañamos conseguiremos que sus movimiento sea un factor atrayente extra. Lo mejor para que el cangrejo siga vivo es no pincharlo al montarlo, esto lo conseguiremos con el hilo elástico, o pegamento poniendo el anzuelo en el caparazón.

La navaja y el mejillón con o sin cáscara, es otro cebo habitual en nuestros fondos y que sin duda merece la pena llevar en nuestra nevera. Pues forma parte de la dieta diaria de nuestros peces.

Asegurando las capturas con cebos todoterreno
Si no queremos jugarnos la jornada de pesca a todo o nada es conveniente añadir a nuestra nevera de cebos algún cebo más versátil y por tanto menos selectivo que puede evitar que nos vayamos de vacío.

Dentro de esta categoría la estrella es el gusano americano, ya que tiene un poder de atracción enorme sobre todo tipo de especies.

Por supuesto también está el siempre interesante gusano coreano, que a más de uno sorprenderá por su efectividad. Es algo más blando que el americano, pero con mayor cantidad de fósforo, lo que lo hace un candidato estupendo para pescar por la noche, además siendo un cebo relativamente barato no debemos escatimar en su anzuelado.

Seleccionando las especies
Esto no sólo depende de un único factor, sino que tendremos que tener en cuenta claves que no dependen únicamente de nosotros o de los cebos que utilicemos. Hay factores externos como las mareas, los vientos, épocas del año o condiciones atmosféricas que pueden ser la clave del éxito o fracaso de nuestra jornada de surfcasting.


La importancia de las estaciones
Hay especies que podemos tentar todo el año, como las lubinas y los sargos. Estas especies prefieren aguas movidas e incluso las típicas aguas sucias que se ven después de los temporales o incluso durante éstos.

Hay que especificar que especies como la lubina presentan mayor actividad durante los meses fríos. En el caso de las herreras y doradas suelen empezar a acercarse a nuestras costas a principios de primavera, por lo que en los meses de primavera se podrán realizar las primeras capturas mientras que en los meses calurosos de verano tendremos en cierto modo “mayor seguridad” para encontrarlas. Sin embargo será en los meses otoñales justo antes de que se retiren por un tiempo, cuando tendremos más posibilidades de capturar un gran ejemplar.

Peces como la boga o el besugo, son habituales durante todo el año si el agua está calma y limpia, no será difícil que hagan acto de presencia.


Pero si tenemos la suerte de recibir una gran picada de esas que hacen que nuestro carrete suelte metros sin parar, y después de pelear media hora con nuestro adversario logramos vararlo en la arena. Si esto sucede, la pesca selectiva a surfcasting nos habrá enganchado de por vida.

Los montajes para un surfcasting selectivo
Un aparejo de pesca selectiva deberá renunciar a la idea de pescar mucho en cantidad, opción que, en términos generales, suponen priorizar los plomos corredizos sobre los de plomada fija y los terminales largos rematados por un solo anzuelo frente a las bajos con gametas cortas múltiples. Se trata siempre de buscar la discreción y de eliminar las resistencias que actúen entre el anzuelo y la linea madre, para de este modo favorecer la sensibilidad y el contacto entre el pescador y el pieza.

Materiales
En cuanto a los materiales escogeremos para los bajos siempre fluorocarbono de diámetros discretos entre el 35 y el 45 a poder ser. Yo los utilizo para hacer los bajos y para empatillar los anzuelos del 28 para las gusanas finas y del 30 y 35 para los cebos generosos y pez de piedra.

Los anzuelos os recomiendo negros y de acero inoxidable, para cebos finos tipo gusanas catalana buscando la herrera o similares uso anzuelos largos del 4, del 5 y del 6 dependiendo del tamaño que este tocando, para cebos generosos yo suelo utilizar el 1, el 2 y asta el 3 ya dependiendo el tipo de cebo y como se presente varios factores como el día, lugar donde pesquemos y especie que buscamos.

Por otra parte las plomadas son de uno de los elementos mas cambiables en un montaje, ya que las exigencias de peso y forma suelen variar con frecuencia a lo largo de la jornada de pesca y plomar adecuadamente es necesario para lograr el funcionamiento de nuestro montaje.

Cambiando la forma de pensar
Tras varias horas sin picadas es fácil que lleguemos a desesperarnos, puede que no aguantemos la larga espera que separa al pescador de surfcasting de la inesperada pieza. Es probable que el aficionado impaciente cambie el cebo selectivo por el chambel entretenido...pero si conseguimos una, y digo sólo una captura de este tipo...quedaremos enganchados para siempre.




¿Cómo se consigue una clavada efectiva?

viernes, 18 de noviembre de 2011


La clavada, como bien sabemos, no siempre se produce sola por la propia acción del pez al tomar nuestro cebo. De ahí que generalmente debamos actuar con rapidez y cierta destreza si queremos disfrutar de un mayor número de lances.Una buena clavada es decisiva en la consecución de la captura, parece sencillo pero no siempre lo es...

No caigamos en la tentación de pensar que clavar el anzuelo es simplemente pegar un tirón fuerte a la línea. A medida que crecemos técnicamente vamos comprendiendo que esa, en teoría, simple acción, tiene variantes y adaptaciones para cada tipo de pesca. Un pescador avanzado ajusta su clavada a las circunstancias presentes en la jornada de pesca. En este artículo intentaremos despejarlas.

El anzuelo adecuado y afilado
Para conseguir una buena clavada tenemos que tener en cuenta un primer elemento: El anzuelo.

Elegir correctamente el anzuelo, basando nuestra elección en el tipo de pez que estamos buscando tiene un gran impacto en el porcentaje de acierto a la hora de clavar la pieza. Además de esto no debemos de escatimar esfuerzos a la hora de adquirir los mejores anzuelos que tengamos disponibles, si lo pensamos bien realmente es la pieza clave de nuestro equipo...

Un anzuelo bien afilado es el primer paso para garantizar la captura.Para esto debemos llevar siempre un poco de lija o piedra de afilar para tener siempre a punto nuestros anzuelos (Mejor si lo hacemos en casa). Un pequeño truco para saber si tenemos nuestros anzuelos afilados es el siguiente: Deslizaremos la punta por la uña de un dedo, si la punta se desliza es hora de afilarlo, si la punta se frena, porque se clava en la uña, está a punto.

El segundo aspecto clave es usar un anzuelo fino ya que éstos penetran más fácilmente. Una vez introducida la aguda punta del anzuelo, la profundidad de la clavada vendrá dada por este factor.

La tercera cuestión clave es la rebaba o muerte del anzuelo. Su efecto, es similar al grosor del alambre. Cuánto más grande la rebaba, más gruesa la sección de anzuelo que hay que penetrar en la boca, por lo que será menos efectivo para clavar. No entraremos aquí en la eterna discusión sobre si mantener la rebaba o quitarla del anzuelo favorece o perjudica la retención del pez clavado, simplemente nos quedaremos con lo mencionado con respecto al momento de la clavada.

Finalmente, con relación al anzuelo, tenemos que mencionar su diseño, entendiendo por esto la forma de la curva, largo de la pata y la punta, ojal o pata, etc. En esto no hay posibilidad de definir axiomas sino hay que probar los anzuelos que se indican para cada tipo de pesca, sacando las propias conclusiones basadas en nuestra experiencia y en el tipo de especies que reinan en la zona, atendiendo que, por maximizar una función del anzuelo, clavar, no se descuiden otras como retener el pez durante la pelea.

¿Cómo se consigue una clavada efectiva?
Que un pez tome nuestro cebo no asegura nada, ni siquiera cuando el anzuelo se ha clavado tenemos la seguridad de capturar la pieza, por eso es prioritario intentar clavar de forma efectiva para que por mucho que batalle el pez, logremos sacarlo del agua.

Para muchos pescadores este es un acto que se da por hecho, se piensa que el anzuelo se clava solo y que nuestra única misión es el combate eficaz con la pieza. Incluso hay muchos que sostienen que siempre es mucho mejor dejar que el pez se clave solo y dejarnos de tanto clavar nosotros pero esto no es del todo cierto...

Que el pez se clave "solo" ocurre algunas veces en que por circunstancias, el anzuelo se clava por si sólo por así decirlo, pero en otras ocasiones lo que ocurre es que sólo se clava la punta por haber dado en tejido duro o hueso. Otras veces el pez muerde el cebo con fuerza y mantiene la boca cerrada por lo que el anzuelo no se ha clavado etc... Sólo nuestro tirón producirá la clavada efectiva.

Para clavar la pieza sólo hacen falta dos cosas: esperar (o darnos cuenta del instante adecuado) y ejercer el movimiento correcto con tiento y tensión suficiente, y estas dos acciones que parecen sencillas se convierten a menudo en verdaderos instantes cargados de tensión y adrenalina ya que una décima de adelanto o retraso, un tirón escaso o pasado de fuerza etc harán que perdamos la deseada pieza.

Podríamos decir sin temor a equivocarnos que la clave es probar y probar, de dar ligeros "cachetes" con la caña de corcheo a dar esos tironazos que a veces vemos a pescadores de surfcasting hay toda una gama que hay que administrar con cálculo casi científico.

Algunos consejos generales para clavar correctamente
Veamos ahora algunos consejos para mejorar el porcentaje de peces capturados con relación a las picadas en nuestro aparejo. Clavar correctamente sólo se consigue a base de práctica y de aprender de cada acierto y cada fallo, no perdamos la ocasión de entrenar con lisas, bogas o minitallas.

La clavada ideal sería definida como aquella en que la punta del anzuelo logre penetrar el tejido del pez de tal forma que el gancho inverso o muerte logre sujeción adecuada a través de los minutos de pelea sin que el anzuelo logre salirse de posición, asegurando la pieza para el pescador.

Durante nuestras jornadas de pesca debemos tener en cuenta a la hora de actuar un factor importante: Si pescamos con cebo vivo o artificial.

En el caso de artificiales nuestra reacción deberá ser mas rápida. El pez notará el engaño más rápidamente y tratará de escupir el señuelo.

En la pesca con cebo vivo o natural, nuestra reacción será mas pausada. Debemos esperar a que el pez haya introducido en su boca el cebo para proceder de forma contundente a dar el tirón con nuestra caña.

Actuar con tibieza o a destiempo hará que el anzuelo no penetre lo suficiente y el pez se escape al cabo de pocos segundos o minutos.

Si pescamos con la caña en la mano, la punta de la misma estará siempre lo mas baja posible para así poder tener una reacción mas larga y eficaz.

En fondos profundos de roca debemos realizar una acción de clavado prolongada y después recoger sin parar, si no hemos clavado recuperaremos el aparejo hasta llegar a nosotros ya que lo dejamos caer de nuevo al fondo se multiplica el riesgo de enrocar.

Un terminal en derivación clava mejor si el anzuelo está bien dispuesto, el pequeño freno que produce el plomo hace ya que el anzuelo apunte en la boca del pez, y si éste tira al notar el peso y acelerar la huida se clava, todo resuelto, de no ser así debemos ser nosotros quienes ejerzamos la tensión al notar el repiqueteo suave en el puntero o un leve cabeceo.

Técnica de los tirones repetitivos:
Consiste en la acción fuerte y repetitiva en un rango de 2 a 5 veces utilizando la acción de la caña adelante y atrás hasta conseguir que el anzuelo penetre en profundidad. Esta técnica tiene sus detractores que piensan que al hacerlo perdemos tensión y se producen fugas.

Haremos la técnica de los tirones dependiendo el pez que intentemos clavar, es muy sencillo, no todos los peces tienen la misma dureza de boca, pues sabemos que hay una gran variedad de peces como herreras, jureles, estorninos y caballas, chopas, etc... que tienen la boca frágil y si damos tirones repetitivos o bien le rajamos la misma o simplemente haremos un “ojal” alrededor del anzuelo y este se sale de la boca. Otro factor a tener en cuenta es la cantidad de acero o carbono que contiene el anzuelo, pues la dureza de un anzuelo significa muchas veces su rotura, es decir se parte por la curva tras varios tirones se puede partir a no ser flexible.

La técnica en si es muy aconsejable siempre y cuando sepamos a qué nos enfrentamos y no es muy aconsejable para la pesca en la modalidad de surfcasting ya que si hacemos esta técnica corremos el riesgo de romper el nudo de unión de la línea a la cola de rata, en esta modalidad de pesca confiaremos en la acción de la caña y en la maestría de cada pescador.

Técnica de la tensión constante
Actuamos de la siguiente forma. Se da el tirón y se mantiene la mayor tensión que da nuestro equipo durante el mayor tiempo posible, de esta forma se logra hacer penetrar bien el anzuelo la mayoría de las veces. La explicación es muy simple. Si con nuestro equipo logramos aplicar una fuerza de 5 Kg. en la punta del anzuelo sobre una superficie lo suficientemente dura, pero solo lo hacemos por unos segundos y luego aflojamos la tensión, la punta solo penetrará un poco. Al menor movimiento del pez, por la propia forma cónica o piramidal de la punta, esta tenderá a retroceder. Podemos reiterar el cañazo pero puede volver a pasar lo mismo. Por lo contrario si la fuerza es constante el anzuelo se sigue hundiendo y si logramos pasar la rebaba ya no se desclavará. Inclusive si el anzuelo es sin muerte (sin rebaba), al superar la punta, difícilmente tienda a retroceder

Técnica del golpe de motor
Hablamos aquí de la forma de clavar un gran depredador al Curricán ( Tiburón, Atún...):
Una vez que la "chicharra" del carrete empieza a sonar, debe realizarse una maniobra de clavada conjunta, entre el contramaestre (el responsable de las cañas, montaje de los señuelos y buena navegación de los mismos), y el patrón, que está a los mandos del barco: El patrón debe acelerar los motores al máximo por un período no inferior a los cinco segundos. Mientras, el contramaestre debe llevar el freno del carrete hasta el primer "Strike", y aflojarlo en el momento que el patrón empieza a quitar máquina. De esta forma, se obtiene una clavada completa, con unos efectos similares a los que se obtendría dando un "Cachetón" a un pescado de ocho o diez kilos. Naturalmente, esta técnica sólo se emplea con piezas que superan los 50 kg. Con piezas menores, lo único que conseguiremos, con éste método, será hacerlas"volar" fuera del agua y destrozarles la boca.

Como siempre, todos estos consejos sirven como guía pero no pueden reemplazar a la práctica. En este sentido, en tu próxima salida de pesca, pesque conscientemente y analiza tu clavada a la luz de estos factores. Seguro que encuentras algún aspecto en el que puedes hacer pruebas y mejorar.

Diez consejos para la pesca del sargo a surfcasting

viernes, 4 de noviembre de 2011



Desde luego nosotros vamos buscando los sargos grandes ¿no? Esperamos que estos consejos sirvan de ayuda para capturar grandes sargos en la playa, cualquier otro consejo que nos dejéis será bienvenido ; )

Si queremos plantear una jornada de surfcasting con el sargo como objetivo principal, deberemos de adecuar la pesca a las condiciones del puesto y sobre todo de la mar. Para buscar con éxito a una especie que en función de las condiciones climáticas variará su comportamiento radicalmente tendremos que leer correctamente el mar.

Además hay que tener presente que los sargos son, dentro de la familia de los espáridos, uno de los miembros cuyo carácter es más receloso, y a medida que ganan en tamaño y edad también lo hacen en astucia,algo que deberemos tener muy presente para conseguir su captura.

1. ¿Por dónde anda el Sargo?
Es fundamental conocer bien el comportamiento del sargo. Gustan de alimentarse a media profundidad en los rompientes, en las proximidades de las rocas o muelles y cerca del fondo con aguas claras y tranquilas así como en zonas de playa sobre todo de fondos mixtos. Esto es fácil de deducir ya que será aquí donde encuentren el alimento con mayor facilidad, porque de noche se vuelven más confiados y prefieren adentrarse en aguas tranquilas como las de los puertos o rías o el mismo rebalaje de las playas. De estas primeras impresiones podemos concluir que de poco nos va a servir montar un aparejo que pesque a medias aguas con la mar como una balsa de aceite y clara, pues salvo que sea de noche, momento en que el sargo es más confiado en su alimentación, éste no subirá si es de talla, si bien lo harán confiados los alevines de esta especie que como es lógico no serán nuestro objetivo. Así pues deberemos presentarles el cebo a la profundidad a la cual lo tomarán confiados.

2.Un ojo al mar sarguero
Si salimos de casa con el equipo y la idea de ir a pescar sargos a una zona, y cuando nos asomamos a la puesta vemos para nuestra desesperación que el mar está como un plato y que no hay ni el más mínimo espumero, de nada nos valdrá obstinarnos en querer pescar por ejemplo sargos a boya. Será más aconsejable cambiar de postura buscando una zona más batida o bien orientar nuestra jornada a otras especies con las que sin duda ese día tendremos más éxito, como los lábridos (maragotas, julias serránidos), salmonetes, peces planos, etc…

3. El tono del agua
El color de las aguas para muchos pescadores pasa desapercibido. en apariencia parecería no tener mayor influencia pero sí la tiene hasta el punto de que con un cambio apropiado de cebo los resultados cambiarán drásticamente. Muchos pescadores cuando van a pescar llevan sólo un tipo de cebo y cuando buscamos especies como el sargo, que gusta de comer variedad, deberemos poner mas atención en la elección. Como ya comentamos en otro post, es bueno llevar varios cebos distintos.

Por ejemplo: vamos a pescar a una zona de rompiente ideal para el sargo, llegamos y la mar está fuerte: de nada nos servirá poner en esta circunstancia filete de sardina, ya que al poco de caer en el agua con el oleaje nos quedaremos sin él, o bien poner gamba sin salar o mejillón sin atar con hilo elástico. En estas circunstancias lo mejor será optar por cebos duros como el calamar en tiras o los cangrejos.

Otro ejemplo es el pescar en un puerto con la mar muy turbia debido a las marejadas de días anteriores. En estas condiciones lo adecuado será elegir cebos olorosos, ya que los sargos y otras especies con mar muy revuelta tendrán que dejarse orientar por el sentido del olfato, el que sin duda tienen muy desarrollado. Por ello primará en la elección el poder atrayente de nuestro cebo mediante el olor, y lo mejor será sin duda el filete de sardina o el mejillón, pues las aguas están más tranquilas.

4. Cuidado con el viento
Se dice que el viento es el peor enemigo del pescador de caña... Para algunas modalidades como la pesca al tiento con cañas de puntera fina puede ser muy mala porque el poco peso de la caña junto con su longitud nos hará que tengamos que asegurarlas en todo momento, además del movimiento que dará el viento a la puntera evitando que podamos detectar bien las picadas. Si pescamos a fondo tal vez nos afecte algo menos, aunque las picadas se notarán peor, y debemos tener presente que si estamos en playas artificiales o de arena muy fina nos será muy engorroso ya que nos llenaremos de ésta al igual que nuestros equipos.

Lo peor es para la pesca a boya, pues nos puede hacer insoportable aguantar la fuerza que el viento ejerce sobre la caña y ésta sobre la mano. De estas apreciaciones se deduce que en los días de viento, si nuestro puesto está muy expuesto, lo mejor sería cambiar de ubicación a otro no tan bueno en apariencia pero que nos permita pescar cómodos y detectar bien las picadas.

5. Los aparejos
Muchos pescadores llevan aparejos para pescar sargos que no son los más apropiados. Si ponemos un plomo mucho más pesado de lo necesario para las circunstancias de mar restaremos naturalidad al cebo y más vale pecar por falta que por exceso. La longitud de nuestros terminales será determinante para que éstos doten al cebo de un movimiento atrayente, aunque con mucha mar una colada muy larga o un ramal muy extenso pueden hacer que se líe en exceso. Aquí la experiencia rápidamente nos hará ver el largo de la colada apropiado a cada circunstancia. Como casi siempre el mejor consejo es probar y probar y extraer nuestras propias conclusiones.

Otro error muy difundido es el grosor de las líneas empleadas en el aparejo. Éstas deberán tener el diámetro acorde con el lugar, las circunstancias del momento, etc. Si nuestra postura está a 5 metros del mar y tenemos que remontar los sargos hasta nosotros, no podemos afinar tanto como si podemos cogerlos directamente o meterlos en un salabre, del mismo modo que no podemos afinar si estamos en una zona de bloques o de rocas que nos roce con frecuencia nuestro aparejo pues éste partirá.

Otra norma a seguir es la de aumentar notablemente el diámetro de la línea a emplear durante la noche, pues es más fácil conseguir grandes ejemplares. Los trabajaremos con más dificultad por la ausencia de luz y además estarán más confiados al tomar los cebos.

Los anzuelos también deberán ponerse en función del cebo y la modalidad empleada. Si pescamos con quisquilla a boya, deberá ser recto y bien afilado de buen tamaño, para enganchar al mínimo toque rápido. Si pescamos a fondo con chipirón mejor que sea de los denominados de pico de loro para permitir que lo engullan sin que noten nada raro que les haga recelar y soltar el cebo.

6. Cebos apropiados para pescar sargos
Los cebos, salvo aquellos que han probado su efectividad sobrada en todo tipo de escenarios tras esta especie, como el caso de la gamba pelada y salada, el mejillón o bien el filete de sardina salado, serán los que estén presentes con más o menos frecuencia en el escenario de pesca. En ocasiones me ha ocurrido no tener cebo apropiado para la pesca de sargos, pero si observamos en nuestro puesto de pesca según cómo esté la marea, podremos hacer acopio de diversos tipos. Algunos muy efectivos, como mejillones, quisquillas, sapas, cangrejillos...que nos darán en más de una ocasión grandes satisfacciones.
7. El tamaño es relativo
Los sargos pueden ser grandes, en casos excepcionales pueden llegar a los cinco kilos, pero lo normal es que uno de kilo o kilo y medio sea una buena captura e incluso menores. Si queremos disfrutar con su pesca deberemos utilizar los equipos más ligeros que las modalidades y las zonas de pesca nos permitan. Por ejemplo, pescar en un acantilado con una caña de las utilizadas para la pesca de la trucha a mosca es algo descabellado, pero en un puerto no, y nos permite disfrutar incluso con capturas de cuarto de kilo si el equipo es bien ligero. Un error muy difundido es el utilizar equipos demasiado pesados en condiciones que no precisan de ello, así lo que conseguiremos será disfrutar menos de nuestras capturas.

8. Atentos a las mareas
En aguas atlánticas como es nuestro caso la marea es de gran importancia. Tal vez en lugares determinados coman en bajamar, pero lo normal es que entren a nuestras posturas con la subida de la marea pues ésta les permitirá acercarse a los percebes, los cangrejos o simplemente cubrirá las zonas donde las arenícolas habitan. Por tanto estas horas de pleamar o marea alta serán en las que deberemos centrarnos, pero también las primeras horas de bajada después de la pleamar serán buenas porque arrastrarán los alimentos que hayan descubierto las olas a zonas más profundas mar adentro.

Deberemos hacer coincidir nuestras jornadas de pesca con las horas de la subida de la marea o las primeras de la bajada, o bien buscar aquellas zonas que son susceptibles de haber sido cebadas de forma natural por la pleamar y donde se acumulen los seres que la marea arrastro en su bajada, tales como puntas de roca a la salida de una playa, desembocaduras, etc…

9. Sin asustarlos
Es habitual que el sargo se mueva y se alimente en bancos. Si cebamos las aguas y atraemos a un buen grupo es una pena que por una maniobra torpe o acelerada se pierda la postura de pesca. Por maniobra torpe entiendo que un sargo se nos suelte por el aire y se golpee contra las rocas en su caída dejando caer escamas al agua tras golpearse, o plomazos ruidosos e innecesarios sobre la zona cebada. La sutileza será nuestra mejor aliada sobre todo en modalidades como la pesca a boya o al tiento, donde pocos metros nos separan del sargo. Una solución por ejemplo sería si la puesta de pesca es mala para remontar las capturas llevarlas prendidas a una zona donde podamos cobrarlas mejor.

10. Cebado para que haya peces
El cebado de la puesta es una parte muy importante para que una jornada de pesca sea buena. Si todas las condiciones son las idóneas un buen cebado a veces es la diferencia entre una jornada exitosa y una no tanto. Algunos pescadores expertos en la pesca a corcho del norte de España llevan dentro de la cesta de pesca una naranja; no es broma saber cómo actúan las corrientes de nuestra puesta y es importante para adivinar hacia dónde se moverá nuestro macizo y así saber por dónde nos entrarán los sargos o simplemente comerán el cebo que arrojemos al agua. Esto es aplicable a un rompiente o un puerto -claro está que en una playa no es efectiva-, pero en estas zonas algunas indicaciones nos pueden dar señales acerca de dónde estarán los sargos. La observación en este caso será nuestra mejor aliada; por ejemplo en aquellas playas con arena fina propias de oleajes fuertes las zonas donde rompen y forman nubecillas de arena serán las más propicias para poner nuestro cebo, así como en las playas de fuerte pendiente la zona anterior al escalón donde levanta la cresta de la ola.

Equipo básico para la pesca nocturna

domingo, 18 de septiembre de 2011


Muchos pescadores coinciden en señalar que el mejor momento para la pesca en la playa a surfcasting es el de la noche, no sólo porque determinadas especies suelen mostrar una mayor actividad, sino también porque es en estos ratos de oscuridad y silencio cuando mejor se puede “sentir el mar”.

A pesar de todo lo bueno que tiene la pesca nocturna, debemos tener en cuenta que para poder practicarla cómodamente y con seguridad precisaremos contar con toda una serie de requisitos especiales para nuestro equipo.

A continuación hablaremos de cómo debe equiparse correctamente un pescador que desee probar suerte cuando la luz ya se ha ido.

La luz
Evidentemente este es el punto más importante a tener en cuenta a la hora de equiparnos para la pesca nocturna.

Recomendamos sin lugar a dudas las linternas de cabeza también llamadas “de minero”. El motivo es muy claro: necesitamos las dos manos para cargar, preparar, manipular, etc., etc. todo el material, si tenemos una linterna normal de mano ¿cómo vamos a hacer todo esto?

  • Busquemos un modelo orientable, de manera que le permita posicionar el foco de luz allí donde lo necesite en cada momento.
  • Luz concentrada: existen linternas que permiten concentrar el haz de luz en un punto en concreto (muy bueno cuando estamos cebando el anzuelo), o bien abrirlo para abarcar una extensión más amplia (para buscar algún elemento que se nos ha perdido, por ejemplo).
  • Estanqueidad: salpicaduras del mar, lluvia… la linterna estará constantemente expuesta a la humedad, por lo que conviene hacerse con un modelo que nos garantice que esto no será un problema.
  • Hay que procurar que sea cómoda, ten en cuenta que podemos llegar a pasar muchas horas con la linterna en la cabeza, si nos oprime o no se adapta correctamente puede producir dolor de cabeza. En este sentido conviene saber que existen modelos con cinchas anchas y elásticas o ajustables, que ofrecen una mayor comodidad.

Por último y en cuanto a la luz, seguro que en más de una ocasión habéis perdido el cañero pinchado en la arena después de habernos tenido que mover del lugar. La solución para evitar esto es sencilla y económica: colocar unas tiras de material reflectante en el cañero que nos permitan su localización en la más completa oscuridad.

Gusanos luminosos
Por mucha luz que llevemos encima resulta muy complicado divisar el puntal en la oscuridad de la noche salvo que nos encontremos con una jornada de pesca con luna llena.

Son relativamente económicos y muy útiles por lo que no existe ningún motivo por el cual no llevarlos siempre como parte de nuestro material de pesca. Existen diferentes tamaños, y grosores por lo que es conveniente hacernos con unos “portaluminosos” adaptados a nuestra caña.

Su funcionamiento es bien sencillo,al doblarlos producen una reacción química luminosa que nos permitirá tener localizada la puntera sin problema.



El sedal nocturno
El tema del sedal en la pesca nocturna es algo personal, pero conviene saber que existen en el mercado monofilamentos con colores especiales para mejorar su visibilidad en condiciones de escasa luz, pero ¿son estos colores apreciables por los peces?, ¿pueden influir en la consecución de resultados?

Si bien no podemos decir que el pez pueda ver con claridad el color y asociarlo con un posible peligro, lo cierto es que la gran mayoría de los pescadores coincidimos a la hora de señalar que los hilos más efectivos son los transparentes.

Queda a la elección de cada uno plantearse esta opción, es bien cierto que cuando quieren comer...

Algunos puntos a tener en cuenta
Otros puntos a tener en cuenta cuando preparemos el equipo para pescar en la noche:

  • Existen numerosos elementos que pueden ser iluminados: perlas, bul-nabs,, tubos de silicona, vinilos… Pero no conviene “deslumbrar” con demasiada luz que pueda poner sobre aviso a los peces a ver si nos vamos a pasar...
  • Para facilitar la jornada nocturna de surfcasting, procuraremos conocer el lugar donde se va a desarrollar; tener localizados los elementos que puedan “estorbar” y/o producir algún accidente es de gran ayuda para prevenir posibles accidentes.
  • Llevar ropa de abrigo. Por aquí en el cantábrico, incluso las noches de verano son bastante frescas, nunca está de más llevar suficente ropa de abrigo que siempre podremos quitarnos. Sería una pena pasar una mala jornada por no estar correctamente abrigados.

Pesca de la dorada a Surfcasting

viernes, 9 de septiembre de 2011



La dorada es uno de los peces más perseguidos por la mayoría de pescadores deportivos, tanto es así que incluso desbanca a la lubina como reina del surfcasting, en Galicia no es una captura tan habitual como en otras latitudes por lo que hace más fascinante si cabe ir en busca de este astuto espárido. Veremos en este post las principales claves para tentar doradas a surfcasting por estas latitudes.


Conociendo la especie
La dorada pertenece a la orden de los Perciformes y a la familia de los Sparidae (Espáridos). A esta familia también pertenecen otros peces muy conocidos como son el Sargo, la Mojarra, la Herrera, el Pargo, la Breca y la Salema entre otros. Su nombre científico es Sparus aurata., pero comúnmente se le llama Dorada, Cabezona o Zapatilla.

La dorada puede alcanzar unos 70 cm de longitud y un peso que en algunos casos puede superar los 8 kg. El peso depende del sexo, ya que la dorada es hermafrodita; es decir, que nace macho para después transformarse en hembra. Normalmente la mutación tiene lugar al alcanzar 500 g de peso, que suponen el umbral más allá del cual el pez pasa a ser de sexo femenino. Esto explica por qué los ejemplares que superan los 40 cm son todos, salvo rarísimas excepciones, hembras.

Si sois pescadores principiantes o novatos en la pesca de la dorada, podréis distinguirla fácilmente por su inconfundible franja dorada entre los ojos. Tiene también una mancha roja, cuya intensidad varía de un ejemplar a otro, a la altura del opérculo, cerca de las aletas pectorales.


 
Las doradas tienen un cuerpo ovalado, comprimido y alargado hacia la cola, la cual al ser grande, ancha y potente le permite moverse velozmente alternando, cuando es necesario, potencia y sacudidas muy bruscas lo que hace que presenten una lucha titánica una vez que se sienten clavadas por el anzuelo.

La dorada posee lomos de color gris oscuro y costados plateados, el cuerpo está recubierto de escamas muy grandes y visibles. Presenta una cabeza maciza con ojos más bien pequeños. La boca, baja, cuenta con labios carnosos y mandíbulas poderosas. La mandíbula superior está armada de dientes cónicos y diversas filas de muelas particularmente lisas. La mandíbula inferior es parecida a la superior, y se puede decir que es una máquina perfecta de triturarlo todo.

Hábitat y costumbre de la dorada
La dorada es un pez cuya actividad principal es diurna y es más activa con buen tiempo y suele desaparecer cuando se dan bajas presiones, tiempo nublado y fuertes vientos. La dorada suele llevar a cabo su reproducción entre los meses de septiembre hasta mediados de diciembre y provoca que también estén muy activas durante la noche.

Durante su fase juvenil les gusta la compañía de sus congéneres y forman grandes bandadas; pero por el contrario se van haciendo más solitarias con la edad.

Las doradas preferentemente viven cerca de la costa, pero también se pueden encontrar en bajíos mar a dentro y prácticamente en todos los lugares donde roca, vegetación y arena se mezclan. Se desplazan con frecuencia, siguiendo a veces el influjo de la estación, no despreciando las aguas salobres de las lagunas costeras. Entrando a estas por los canales de comunicación, especialmente en los periodos de reproducción, que suele ocurrir entre los meses de septiembre hasta mediados o finales de diciembre.

También se suelen encontrar en las desembocaduras de los ríos, especialmente en primavera y verano por lo que cuando nos planteemos una jornada buscando “peponas” un buen comienzo sería tantear playas con aporte fluvial.

Cómo pescar doradas a surfcasting
La época del año más favorable para la pesca de la dorada es entre primavera y otoño, ya que en invierno se aleja mar adentro hacia fondos de profundidades de hasta 50 m, donde se reúne en grupos. La dorada es un pez que siente mucho el frío, por lo que difícilmente baja a profundidades mayores.

Aunque normalmente la pesca de la dorada se realiza de día, cuando podemos encontrar doradas mayores sería de madrugada. La zonas iluminadas de costa y las noches con luna, serán las mejores. Las aguas deben estar lo mas calma posible y transparentes.

La localizaron de la zona de pesca es una labor que hay que realizar muy meticulosamente, ya que tienen que ser zonas donde la dorada se acerque a la costa lo más posible. El lugar ideal sería una zona de costa rocosa, con bancos de arena cercanos y con gran cantidad de comida para ellas ( erizos, cangrejos, mejillones).

Las cañas como en casi todos los casos se deben poner bastante inclinadas (siempre y cuando podamos), la línea floja con algo de comba y el freno regulado, (es conveniente emplear plomos que no superen los 65-70 g.), normalmente las doradas se clavan ellas solas, pero si por el contrario vemos que nos dan picadas y no se nos clavan, podremos hacer lo siguiente: coger rápidamente la caña, inclinaremos el puntero hacia la superficie del agua, con la línea suelta formando como antes una comba, esperaremos a que vuelvan a tensar, cuando esto ocurra cogeremos la caña la levantaremos con fuerza para poder clavarla.

La dorada, al meterse el cebo en la boca, primero le da vueltas y a continuación lo mastica para después alejarse; así, si nota aunque sea la más leve resistencia, lo deja todo y huye. Una cosa muy importante es acordarse de aflojar el freno ya que la fuerza de embestida de la dorada puede partir la línea.

Apenas oigamos zumbar el freno, agarraremos la caña con una mano, estrecharemos a la caña el hilo con la otra y clavaremos con decisión, tras lo que le dejaremos a la dorada todo el hilo que haga falta para sus envites y carreras con el objetivo de hacer que agote sus fuerzas.
Cuando veamos que ya remiten los cabezazos, comenzaremos a cerrar poco a poco el freno y a recuperar el pez hasta llevarlo a la boca de la sacadera. Si nos encontramos en la playa habrá que tener especial cuidado en los últimos metros, donde rompe la ola, ya que un mal movimiento o un tirón demasiado fuerte puede hacer que el pez con los mismos dientes rompa la línea.

Pescando doradas a surfcasting se utilizan cebos para la dorada tales como la arenícola, el ermitaño, la navaja, la tita y la sardina entera. Es importante, si queremos llegar a capturar la dorada, colocar en el anzuelo los cebos de manera correcta

Material para pescar a surfcasting
Lo normal para la pesca de la dorada es usar cañas para surfcasting de entre 4 y 4,5 m; normalmente de tres tramos y bastante consistentes, con una puntera fuerte, pues deberá aguantar plomos pesados.

En las cañas se montará un carrete muy robusto que lleve nailon del 0,40. También podemos usar, para conseguir lances más lejanos, nailon del 0,22 o 0,25 que soporte alrededor de los 7-8 kilos, al que en la parte final insertaremos un puente de línea de 15 metros que vaya del 0,20 al 0,57, lo que nos permitirá realizar un tiro bastante potente sin peligro de romper la línea.

En cuanto al plomo usaremos el peso, según la caña, de entre 100 y 150 g. Tenemos dos opciones, usar la técnica del plomo corrido, más tradicional, que consiste en insertar la línea madre por dentro del plomo y luego mediante un esmerillón colocaremos uno o dos anzuelos a unos 50 y 100 cm respectivamente.

También podemos usar los bajos de línea que crearemos con anterioridad a la acción de pesca. Consiste básicamente en un trozo de nailon que por un lado engancharemos a la línea madre por medio de esmerillones y por el otro tendremos otro esmerillón para enganchar el plomo. En la parte del medio hay muchas configuraciones aunque como ejemplo usaremos una pensada para especies desconfiadas como es la dorada:


Foto de portada: Iago A. R. Playa de Samil, Vigo
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